Actualmente la necesidad de que exista la figura de un presentador en eventos importantes se ha vuelto cada vez más necesaria. Todo evento necesita una presentación al público que asiste a verlo, elegir a la persona adecuada puede resultar complicado tomando en cuenta que la función principal que cumplirá es conectar con todos los asistentes, más aún si se trata de un evento de empresa, de marca o convención de negocios.

En algunos casos si se trata de un evento corporativo eligen como presentador a algún empleado con cargo importante dentro del organigrama de la empresa o algún encargado de recursos humanos, al igual que eventos de tipo social como matrimonios y 15 años que se le encomienda esta tarea algún familiar cercano con buen léxico; pero muchas veces no es lo ideal y se corre el riesgo de que el mensaje para los empleados o directivos llegue de la forma equivocada o que se pierden elegancia y formalidad de cualquier evento especial en el ámbito social. Por tal motivo la figura del presentador o maestro de ceremonias tiene tanta importancia.

La figura del animador o presentador de un evento no puede ser ocupado por cualquier persona, aunque parezca una tarea fácil, no lo es. Este no debe cansar a los invitados, por el contrario debe tener humor, simpatía, seducción y saber llevar el control del tiempo, tanto suyo como de las actuaciones que se puedan presentar dentro del evento, congreso o convención, así como el orden de participaciones y momentos dentro del mismo. Hay que tomar en cuenta que el presentador también debe coordinar con el DJ del evento  o sonidista para no pisar un tema musical. No debe hacer chistes o bromas pesadas con los invitados, generalmente caen mal. Un buen presentador debe ser desenvuelto y tener experiencia previa puesto que si decide improvisar debe ser lo más natural posible. Este tampoco debe incurrir en el protagonismo excesivo, el ego no debe estar por encima del mensaje, dado a que esto puede deslucir el evento.

Este profesional debe respetar los puntos asignados por la organización y eso incluye, principalmente, ser fiel al mensaje que ésta quiere transmitir. También es la persona que se encarga de vigilar el protocolo y de poner en contacto a los participantes con el público. Los principales objetivos del presentador deben ser mantener el ritmo del evento, generar una buena disposición en la audiencia, cuidar el resto de presentadores o participantes en el mismo y conocer las claves prácticas para asegurar el óptimo desarrollo del evento.

Uno de los motivos más importantes para contratar a un presentador profesional es que este es el encargado de resaltar la figura de los participantes, de los organizadores y de los invitados y hacerlo sin complejos, sin que resulte presuntuoso. Debes de tener en cuenta que dejar esta tarea en manos inexpertas y poco calificadas puede ser un fatal error.

Es por eso que es necesario tener claro que el presentador debe cumplir con  estos requisitos específicos y poseer ciertas aptitudes para guiar el evento de una manera elocuente, garantizando el éxito de cualquier acontecimiento.

No le dejes la conducción de tu evento a una persona que no este calificada,  confía esta labor a un verdadero profesional. Nosotros podemos asesorarte, ya que con nuestra amplia experiencia contamos con el personal profesional adecuado en cada área dentro de un Evento.